Junior de Barranquilla obtuvo la victoria 3-2 ante Rionegro Águilas en el juego válido por la semifinal de ida de la Liga Águila II – 2018, disputado en el estadio Alberto Grisales.

Se ganó y es lo importante. Ayer (jueves) sobre las 7:55 p.m. -10 minutos de retraso por problemas en el canal televiso-, se disputó el primero de los dos ‘rounds’ entre Rionegro y Junior por un cupo a la gran final de la liga colombiana.

El visitante fue quien dominó en el primer tiempo. Sin embargo, sin emociones y con poca actividad en las áreas rivales transcurrieron los primeros 45 minutos de juego, que solo tuvo un momento de peligro a favor de los de Barranquilla generado en los pies de Teófilo Gutiérrez.

La temperatura habitual del oriente antioqueño dejó frío a los locales para el segundo tiempo, y la visita, Junior, lo calentó con dos goles de manera rápida y tempranera.

La primera conquista la consiguió Luis Díaz, a los 50 minutos de juego, al rematar con potencia y a media altura tras aprovechar un rebote de la saga antioqueña dentro del área.

Jarlan Barrera, tres minutos más tarde, 53′, facturó el segundo para los visitantes. El volante 10 aprovechó la desatención en la defensa local y desde el borde del área grande se inventó la joya de la noche con un globo perfecto que dejó sin opciones al portero Juan Valencia.

Como ‘Tiburón que persigue la sangre de su presa herida’, así mantuvo Junior su presión y juego ante Rionegro, quienes no hallaban camino ni manera para reponerse de las dos anotaciones del rival.

Y ‘mordió’ de nuevo. Junior aumentaría el marcador a 0-3 gracias a un cebezazo de Luis Díaz dentro del área chica tras anticiparse a la salida del portero Juan Valencia, cuando el reloj marcaba el minuto 70 de juego.

Sin embargo las Águilas encontrarían rumbo en su vuelo. Y lo que era una presa fácil para el Tiburón, por poco termina como una película de terror en la que acaban con la bestia.

Al minuto 85, Carlos Ramírez aprovechó un centro preciso luego de un tiro de esquina para mandar el balón al fondo de la red con un cabezazo certero y así descontar en el marcador. Aprovechando el plus del descuento, Rionegro Águilas embistió a Junior que pareció dormir luego del tercer tanto.

Tres minutos más tarde, Humberto Osorio Botello fue derrumbado dentro del área de Junior y el central del compromiso sancionó pena máxima. El mismo Botello fue el encargado de transformar la falta en gol y así recortar el resultado 3-2.

Con este marcador (3-2) y con la expulsión de Juan Camilo Pérez tras golpear fuertemente al portero Sebastian Viera en una jugada descalificadora, concluiría el partido de ida de las semis, dándole la ventaja a Junior quien buscará ratificar su clasificación en su casa el próximo domingo 25 de noviembre en el estadio Metropolitano.